como hacer una DISERTACIÓN FILOSOFICA

¿QUE ES UNA DISERTACIÓN? La disertación es el escrito o discurso que expone una opinión propia fundada y razonada sobre un tema concreto.

ANTES DE PONERTE A ESCRIBIR: PASOS PREVIOS

1. PIENSA sobre el tema planteado, anotando en un papel en sucio cuantas ideas se nos ocurran sobre ese tema, sin necesidad de seguir un orden.

2. ORDENA las ideas recogidas de tal manera que quede claro cuáles son las ideas principales y las secundarias.

3. ENFOCA: selecciona de las ideas anteriores, la que va a ser el tema central de la disertación en torno a la cual irán apareciendo las demás ideas relacionadas. Es posible que no sea necesario utilizar todas las ideas que hemos encontrado sobre el tema.

4. EXPONE TUS PROPIAS IDEAS. No importa el que recojamos datos o ideas de otras fuentes, incluso es necesario. No obstante debemos dejar claro que la disertación es algo personal, y eso se percibe sobre todo en el enfoque próximo a la propia reflexión experiencia, en el tipo ejemplos que se ponen, en la ausencia de ejemplos y frases “típicos”, en la frescura general de toda la redacción.

REDACCIÓN

1. Introducción En algunas ocasiones puede ser necesario realizar una breve (3 ó 4 líneas) introducción antes de entrar directamente a exponer el tema. Explicar por qué hemos decidido tratar el tema de esa manera.

2.. Tesis Se expone con claridad la tesis fundamental que vamos a defender a lo largo de la disertación. Es la contestación directa a la pregunta o tema planteado. Conviene no ser excesivamente breve y escribir al menos 5 líneas.

2.3. Argumentación Es la parte central de la disertación. No interesa tanto lo que opinamos sobre un tema, sino las razones que tenemos para mantener esa opinión. Razonar una tesis puede implicar alguno de los pasos siguientes, aunque no es necesario en absoluto que todos aparezcan en una disertación (si así fuera, sería muy larga)

2.3.1. Poner algún ejemplo.

2.3.2. Aportar alguna información relevante y pertinente para el tema.

2.3.3. Recurrir a alguna autoridad en el tema. No conviene recurrir mucho a este tipo de razón.

2.3.4. Aclarar los supuestos de que se está partiendo, alguna afirmación más general de la que se podría deducir lo que estamos diciendo.

2.3.5. Recurrir a otras afirmaciones que puedan ser más evidentes y que apoyen lo que hemos dicho.

2.3.6. Analizar las posibles consecuencias que se sigue de lo que hemos dicho, y ver cómo esas consecuencias son correctas.

2.3.7. Mostrar la coherencia de la afirmación que hemos hecho con otras afirmaciones que gozan de aceptación.

2.3.8. Mostrar los errores que se pueden seguir si se niega lo que estamos afirmando. Eso implica también el hacer ver que las opiniones que no coinciden con la nuestra no están bien fundadas.

2.3.9 Es muy importante exponer también algunas razones que puedan estar en contra de nuestro punto de vista, haciendo ver que no son razones válidas.

2.3.10. Procurar ser convincentes en nuestro razonamiento, es decir, utilizar razones que sean que sean válidas para los lectores.

2.4. Conclusión Se retoma la tesis inicial y se hace ver cómo todo lo que hemos ido diciendo a lo largo de la disertación ha servido para confirmarla.

3. PRESENTACIÓN

Es importante cuidar la caligrafía, de tal manera que sea fácilmente legible. Hay que evitar tachaduras y correcciones, del mismo modo que hay que dejar márgenes adecuados (como los de estas normas). EL ejercicio en general debe ofrecer una imagen estéticamente bella.

Hay que revisar cuidadosamente la ortografía al final, dejando para ello unos minutos del tiempo disponible para redactar la disertación.

Algunos aspectos a tener en cuenta

Expresar una opinión, en el contexto de la disertación, NO ES expresar un sentimiento o idea subjetiva. Por ejemplo la frase “creo que Aristóteles tiene razón” o “esta idea de Descartes es muy real” ya que si estas frases no van más allá de expresar un juicio sin fundamento no están construyendo opinión alguna.

1) La opinión ha de ser propia: si nos limitamos a exponer la teoría de Aristóteles o Nietzsche sobre un tema no estamos articulando una disertación sino una sencilla exposición de opiniones ajenas; tampoco citar la opinión del profesor es disertar. Cuando te enfrentes a un tema sobre el que disertar debes preguntarte ¿cuál es mi opinión sobre este asunto?

2)  Fundamentar la opinión significa citar autores, lecturas, películas o noticias que funden tu opinión y a cuyas propuestas te sientas cercano, ya que lo que se busca es que la posición que estás expresando se vea reforzada en tu argumentación.

Es importante que  no cites demasiadas fuentes sólo por citar sin casi venir a cuento; acaba pareciendo un corta y pega de opiniones ajenas.

 3) La argumentación:  es el elemento más importante en la disertación. Una vez que reflexiones y tengas clara tu opinión debes preguntarte ¿por qué opino lo que opino? la respuesta a esta pregunta es la argumentación de la disertación. Argumentar es dar las razones por las que tienes tal o cual opinión sobre el tema sobre el que disertas.

Si la disertación se encuentra dentro de un examen o comentario de texto no debes olvidarte de separarla del resto de la prueba con expresiones como “opino que”, “a mi juicio”, “considero que”… para que los contenidos objetivos de la prueba no se confundan con tus opiniones

EJEMPLO: Disertación sobre “Los animales son inteligentes”

  • ¿Qué quiere decir realmente “Los animales son inteligentes”? (comprensión del problema)
  • ¿Qué opino sobre el problema “Los animales son inteligentes”? (construcción de la opinión)
  • Fuentes que sostienen mi opinión (fundamentación)
  • ¿Por qué opino lo que opino? (argumentación)
  • Elementos a favor y en contra de mi opinión y de “Los animales son inteligentes”  (pros y contras)

El modelo de disertación más extendido consta de tres partes: introducción, desarrollo y conclusión. (Ninguna de estas partes tiene que señalarse en el texto con un título).

TITULO: plantear claramente el tema sobre el que se va a disertar, pero sin ser excesivamente largo (máximo 12-15 palabras). En él hay que subrayar el carácter problemático del asunto

DESARROLLO: Es el espacio dedicado al debate, a la discusión de tesis diferentes.

CONCLUSIÓN: En la conclusión se resumen brevemente todos los argumentos expuestos, así como se destaca y afirma a dónde conducen tales argumentos.  En la conclusión podemos implicarnos personalmente con más rotundidad, pero siempre dando las razones que justifiquen las opiniones expuestas.

ALGUNAS RECOMENDACIONES:

  1. Asegúrate de que la argumentación está ordenada y es coherente: para ello debes utilizar correctamente las partículas de enlace («luego», «así pues», «entonces», «por lo tanto» … ), indicando la operación que realices en cada momento: «Paso a presentar… »; «A continuación analizaré… »; «Voy a enumerar las objeciones… ».
  2. Trata de alcanzar un equilibrio entre la longitud de cada parte. La introducción y la conclusión deben ser más o menos igual de extensas y ocupar cada una de ellas una quinta parte del total. El desarrollo es el espacio más amplio.
  3. Separa la introducción, el desarrollo y la conclusión utilizando el punto y aparte, el sangrado de la primera línea y un doble espacio interlineal en blanco.
  4. Redacta distinguiendo párrafos. Recuerda esta regla: “un párrafo = una idea”. Puedes utilizar el punto y aparte y el sangrado de la primera línea. Los párrafos son especialmente importantes en el desarrollo, para separar las ideas y argumentos expuestos.
  5. Al principio se puede hacer una introducción provisional y redactar la definitiva al final, cuando tengas la visión de conjunto.
  6. Es aconsejable recurrir a ejemplos de la historia, de la literatura, del arte, de la religión y de tu experiencia de la vida, pero sin caer en una casuística superficial.
  7. Recuerda que el vocabulario técnico de la filosofía no debe conducir a la oscuridad incomprensible. No uses un término si no sabes lo que dice.
  8. Guarda un tono mesurado en tus juicios, tanto cuando apruebes algo como cuando lo critiques.
  9. Evita que la argumentación se pierda en frases demasiado largas, pues suelen resultar confusas y complicadas, por ello es aconsejable redactar preferentemente frases cortas.
  10. Cuida la ortografía y, especialmente, la puntuación. Ésta última hará más inteligible el texto. Y no olvides la caligrafía si es que vas a redactar el trabajo “a mano”: procura que sea legible.

 ¿CÓMO AUTOEVALUAR MI DISERTACIÓN?:

  • Las siguientes preguntas pueden darte criterios útiles para autoevaluarte:
  • ¿Se distinguen las diferentes partes?
  • ¿Hay secuencialidad argumentativa: nos va llevando la exposición ordenadamente de una idea a otra?
  • ¿Se sacan a la luz los presupuestos, las causas y las consecuencias de las ideas o tesis?
  • ¿Se distinguen los puntos de vista con los que se está de acuerdo y con los que no?
  • ¿Coincide lo que quieres afirmar con lo que entienden otros?
  • ¿Se explicitan las ideas dando información contenida en alguno de los temas y teorías estudiados?
  • ¿Se dan razones para justificar la tesis defendida?
  • ¿Son correctos los argumentos empleados? Es decir, ¿no se entra en contradicción ni se cometen falacias?
  • ¿Se formulan las definiciones de los conceptos, con precisión y propiedad?
  • ¿Se utilizan ejemplos y comparaciones que ayuden a justificar lo que se dice?
  • ¿Se hacen referencias a pensadores u obras filosóficas?
  • ¿se evita que las referencias se conviertan en el tema principal, dándoles una extensión excesiva?
  • ¿Se presenta con claridad una alternativa o varias “soluciones” (tesis)

No te olvides de consultar las rúbricas de los trabajos escritos